miércoles, 14 de marzo de 2012

Encantamiento 60: Títulos e instituciones mágicas (SUELE PASAR).


//Dije que en un mes subía sí o sí Y AQUÍ ESTOY, para que veáis que cumplo mis promesas/amenazas (incluso esas de los concursos que están abandonadillas pero no las olvido)//

El plan había sido, una vez nos hubiéramos  despedido (desecho/librado) de la Cucaracha, coger un portal público que hiciera transbordo hasta Central Parck y allí tomar otro que nos llevara directos a la taberna del Trébol de las Cuatro Hojas (sencillo, barato y para toda la familia). Pero nos encontramos con que aquella misma noche se estaba desarrollando una gran fiesta mágica en el parque. Con tantísimo tiempo incomunicado no es de extrañar que no hubiera recibido ninguna invitación, pero la verdad es que era una molestia. Los carteles de “SE BUSCA” con mi foto impresa aún seguían empapelando la ciudad (dichosa prueba de Kristofino, a Kaila no le hizo lo mismo…).
Intenté cubrirme con el gorro de ala ancha que llevaba (entre esta peña creedme que no destaca nada) y avanzar con la cabeza baja, arrastrando a Campbell detrás, pero resultaba difícil porque el torniquete de la pierna me hacia cojear y no existía ya lugar que no hubiera sido invadido por alocados bailarines (que parecían estar sufriendo ataques epilépticos más que seguir la música; SUELE PASAR).
La piel húmeda del Renacuajo se me escurrió. Ésta chilló e intenté volver por ella, pero era demasiado tarde; la marabunta se la había tragado.
Con tanta gente sudorosa, perfumada y en movimiento, no podía seguir su esencia ni lanzar un radar de búsqueda. Intenté hacerme paso a codazo limpio (a las malas se recuren a métodos más ordinarios). No la veía, lo que empezó a angustiarme. ¡Quería volver con los Seamair pronto y comprar mi libertad, estaba desesperado por terminar ya con este episodio de mi vida! Pero el destino parecía empeñado en mantenerme alejado de mis deseos (últimamente SUELE PASAR, y mucho).
Tropecé con un cubito y unos cristales rotos. Para no ser aplastado por los trolls que se acercaban bamboleándose al son de “born this way” trepé a la copa y así conseguir mejor visibilidad.
Nada.
Salté a otro árbol ignorando a la ninfa semidesnuda que me gritó cuando interrumpí su magreo con un farisille.
La siguiente canción era una remezcla en plan poligonera de “Dead”, cuando vi a los fantasmas de unos tipos decapitados flotar hasta la cima de una fuente e iniciar una coreografía, me pareció tan gracioso que estuve tentado de dejar al Renacuajo a su suerte y unirme a la fiesta.
¡Joder, si es que vivo estresado! ¿Cuándo fue la última vez que me tomé un descansillo? … Pues eso.
Me tumbé en la rama mientras seguía buscando entre los rostros mágicos, aunque bastante más indiferente sobre el asunto. Si le pasaba algo sería su culpa por no agarrarme bien; yo no era su niñera (y como sé que me van a pasar cosas mucho peores… pues relativizando no es tan malo si finalmente “se aprovechan” de ella un poco).
Pero enseguida reconocí una cara que me puso de nuevo alerta (lo que yo digo, no me voy a poder relajar sin que pase algo). Y Campbell estaba a su lado, enganchada por el cuello por aquel sujeto ni más ni menos.
Me mordí los labios reprimiendo un gruñido… ¿aún no sabéis de quién se trataba?
La pelirroja de salvajes rizos contenidos en una coleta y con pantalones militares apretó sus garras alrededor del cuello de Campbell, las branquias se le abrieron permitiendo la entrada de aire que le quemó como fuego una parte tan sensible. Gritó al tiempo que sonaba un acorde especialmente fuerte por los altavoces.
Como se suele decir: esto era de ir de Guatemala a Guatepeor.
***
-Dime dónde está él.
-¡¡No lo sé!! –Campbell apenas podía hablar. Colgaba un palmo por encima del suelo sin que nadie les prestara realmente atención. Había demasiada gente en movimiento y correteando de un lado a otro, nadie se quedaba mucho tiempo a mirar, y, por supuesto, preferían concentrarse en su diversión en lugar de meterse en una pelea (contra una poderosa demonio de la mafia, ni más ni menos) para defender a una desconocida. Kaila podría matarla y dejarla allí tirada que nadie la señalaría como autora del asesinato, y lo sabía (estábamos entre demonios después de todo, el egoísmo no está mal visto. Igual que el asesinato).
-No mientas, demonio inferior, nunca te alejarías más de dos metros de ése. –le echó una mirada de arriba abajo frunciendo los labios con desagrado- Eres patética… ni siquiera eres capaz de usar magia para salvar tu vida; como un humano… -se interrumpió y gritó con fuerza. La sangre brotó de su abdomen manchando su top verde de un rojo muy parecido al de su melena. La pistola que robé a Amy aún se sentía caliente en mi mano.
Se giró enfurecida en busca del francotirador, su expresión se había convirtió en el de una autentica fiera. Renové el cargador e hice girar el tambor del arma produciendo un agradable sonido. Kaila, al igual que yo, trabajaba en el contrabando de armas y estaba acostumbrada a aquel ruido, de modo que pudo escucharlo incluso con la música de la plaza. Después de ese segundo no le fue difícil localizarme, no había muchas personas colgados bocabajo de un árbol y con un arma en las manos. En un primer momento no pareció reconocerme, pues las gafas de aviador y la bufanda me tapaban la cara, a parte, me había vestido muy diferente a lo que solía (de cura, nada más y nada menos; por cierto, sí, estoy de pecado con sotana), todo para no ser reconocido. –Un placer volver a verte, prima. Tienes buen aspecto –sujeté el arma entre ambos, con una nota de sorna en la voz.
Pero no podía perder más tiempo (es mejor que superéis ya el shock de imaginarme con estas pintas, la acción no hace más que empezar). Me puse erguido y salté de la rama en un mismo movimiento, lanzándome contra ella con las manos en forma de garras, dispuesto a rebanarle ese delgado cuello en lugar de seguir disparando como cualquiera hubiera esperado (factor sorpresa modo on). Pero ella logró reaccionar y apartarme de un codazo en el pecho herido. Un largo tajo rojo apareció perpendicular a su yugular.
Fallé; mierda, cambio de estrategia: y con las mismas eché a correr (cojear rápido, mejor dicho) entre la multitud, para que picara bien el anzuelo. No tardó en soltar al Renacuajo e ir tras de mí.
Campbell cayó al suelo a plomo, tenía cara de ir a desmayarse por el dolor. Pero en un momento como este no podía preocuparme de si la aplastaban a pisotones.
Retrocedí entre el público. Kaila chilló y se hizo paso a empujones.
Necesitaba un ángulo por encima de toda aquella gente para no errar el siguiente disparo. Salté sobre el escenario, derrapando y empujando accidentalmente al cantante principal al mismo tiempo (aquí NO HA PASA’O NA’, sigan, sigan bailando todos).
El tiro falló por milímetros, su coletero cayó roto al suelo.
El sombrero se me deslizó y por una fracción de segundo la reacción del público fue inesperada. Empezaron a gritar “Alexander, el bastardo”, “Alexander, el Traidor” (también con posible traducción del demoniaco a “el que hace trampas”, “que no es de fiar” y por ahí andan los tiros). Me quedé de piedra.
-¿Eing?... ¿QUÉ CLASE NOMBRE ES ESE? ¡NO ME LLAMÉIS ASÍ! -¿¡Ése es el “título” que me ha puesto el populacho!? ¡A ver, explicación del profesor (cura por un día) Alec!: Los títulos inventados eran algo muy común en el mundo mágico, pero solo se usaban para gente de prestigio (para poder reírse de sus defectos a sus espaldas). La verdad es que no sé si alegrarme (¿soy famoso? ¿Desde cuándo?). ¡Ese era una mierda título, fatal para el negocio (¿¡quién narices va a contratar a un sicario si le llaman así!? Yo no lo haría, no con alguien que insinúan que podría volverse contra ti y quitarte lo que tienes si te acercas a él aunque solo sea para contratarle (que alguna vez lo he hecho, pero no es el caso))! A Kaila la estaban llamando “Lesbian Vampire’s Lover” a parte de “cadena” Seamair; más de piedra me quedo si cabe.
-¡Es él, Alexander el traicionero! -¡y dale!
-¡El hijo, de “la Sangrienta”! –Alec, no gastes balas…- ¡Y esa es la lesbiana colmillera!
Me tuve que resignar y contemplar cómo mi futuro laboral se hundía igual que el titanic entre aquellos vítores. Kaila iba corriendo, literalmente masacrando a cualquiera que se interpusiera en su camino. Adopté una posición defensiva. Estaba maltrecho aunque con mucho poder mágico y esto dolería mucho pero no me iba a rendir sin pelear, no teniendo ya mi plan tan bien hilvanado.
 -¡Atrapadlos! –un vampiro de cabello blanco apareció frente a Kaila, como una muralla de casi dos metros. La pelirroja se empotró contra los abdominales de éste, quién la inmovilizó con un conjuro; un pura sangre. El General Muggen acababa de entrar en escena (¿¡más gente rara, más capullos, por qué!?). El ceño se me frunció solo. No me gustaba aquel pura sangre, era poderoso y muy dado a las medidas tajantes (los putos zombis de las narices, eso no se me olvida en la vida…).
Un par de vampiros Convertidos del ejército de Laraiiss aparecieron a mi derecha. Venían a detenernos.
Pero Kaila contrarresto el encantamiento con su magia y saltó sobre el general. Se abalanzó sobre mí. Pude apartarme y a punto estuve de caer cuando se me echó encima, aún así aproveché para meterle un codazo en plena cara (no hay mal que por bien no venga).
Nos habíamos convertido en el centro de atención para la mayor parte de los asistentes a la fiesta. “La lucha de los Seamair’s: Bastardo vs. Lesbiana. Un combate mítico, señoras y señores” (fijo que esto acaba en youtube).
Empotré mi rodilla en su estómago, girando y golpeándola con la misma pierna en el cuello. La pierna en la que me apoyé, la rota, se quejó como si me hubieran dado un martillazo. Aguanté el aire apretando más los dientes.
Kaila había caído al suelo y ahora intentaba ponerse en pie. Tenía la cara llena de su sangre y estaba evidentemente afectada al oído interno por el golpe.
No perdí tiempo.
La sangre corrió.
Nunca habíamos estado tan igualados.
-No, esperen… -Muggen fue a explicarnos antes de que nos matáramos, pero era muy tarde. -¡Oh… no hagan eso! ¡Se suponía que debía llevarlos a ambos junto a Kristofinno y Larraiss…! –se quejó sin muchas ganas. En el acto se dio por vencido y se limitó a mirarnos tranquilamente.
Empezaba a resultarme difícil ver y jadeaba. Estaba medio ciego. Con los intestinos tan destrozados, comer solo habría sido una torturara que terminaría de perforar los maltratados tejidos. Estando con Amy pude hacerme una transfusión con sangre rica en nutrientes y tomar unos sueros intravenosos, pero ahora… Incluso un demonio necesita alimentarse para conseguir energía y reparar sus estructuras o muere. Si me había mantenido en movimiento hasta ahora había sido a base de dulces como caramelos, pues los glúcidos, los azúcares, y los alcoholes se pueden absorber directamente en la boca. Pero un exceso de azúcar en sangre produce ceguera; de un modo u otro estaba sufriendo los daños colaterales (nadie escapa de Dande…). Kaila llegó a estas mismas conclusiones; se movió y me rompió la sotana de un tirón, dejando a la vista las largas y negras cicatrices de mi estómago. Silbó, el público soltó un largo “¡Woh!”-. Así que este es el resto que deja la Luz en un espécimen vivo. Nunca había visto nada igual, ya sabes, nadie sobrevive para curarse… -sonaba con una ligera nota de miedo.Lo que en verdad estaba diciendo era que “nadie sobrevive a un impacto directo de Luz, ¿qué eres tú?”. Pero entonces, como para darse confianza a sí misma añadió-: Cojo, ciego y hambriento; mereces morir.
Cierto.
Fui a golpearla de nuevo pero me apretó la pierna mala con su pie y el dolor me cegó por un momento. Kaila hincó su rodilla en mi estómago, la sangre me ascendió por la boca y me entró en los pulmones.
-Hablando de tu cojera… ¿por qué será? ¿Este torniquete me intriga?
-Una lesión deportiva: de patear capullos –de un cabezazo la hice tambalearse, un sonoro chasquido y de su nariz empezó a manar hilos de sangre. Con mi garra golpeé su hombro, dislocándoselo.
-BUENO, YA PAREN USTEDES DOS. NO SEAN CRÍOS.
La tierra tembló con fuerza y el suelo se partió justo bajo nosotros. La gente corrió para apartarse, pero a nosotros, que estábamos tirados en el suelo, no nos dio tiempo y caímos en la oscuridad.
Justo en ese momento volvió a cerrarse la gran grieta como si allí no hubiera pasado nada (SUELE PASAR, lo más normal del mundo).

5 comentarios:

  1. Te juro que voy a agarrar a Kaila del pelo y si no la mata Alec, lo haré yo! maldito putón! Tratar a si a Campbell,la luz de mis ojos T---T Y a mi amado, el demonio borde T---T
    Alec debería ser capaz de dar un cursillo "Como ser sarcástico en momentos en los que te estás jugando el culo" XD
    La pelea a resultado realmente espectacular *o*
    Y que me ha gustado muuuuuuucho como siempre
    *---* Tuya en el fanatismo, la chica gamba <33

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por comentar siempre, Gamba-Girl. Hago bien en quererte

      Eliminar
  2. *Cargando la guillotina que tengo para mis momentos gore con Nicole y Amy* Kaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaila, mi amor :') Ven acá :')
    SDNFJSKFBGDSKFGVSIFHSLDFBDSKBFSDNFKDS GUARRA ASQUEROSA, es que me la cargo, eins.
    Pobre Camp ;_; no es su culpa que no sepa utilizar magia D:
    Vale, ahora viene lo que tú sabes que yo sé que tengo que decir XDDDD

    ¿¿¿¿¿¿¿DÓNDE ESTÁ LENA??????? ¿Y MI REPENTINAMENTE QUERIDO Y ADORADO ROB? D:
    Los echo de menos T^T Tanto tiempo esperando por el cap... y ahora....¡¡¡¡mi ahijada!!!! Rob...Rob... AHHHHHHH LO ECHO DE MENOS T_T

    Eso sí, si al final Rob acaba con Nicole, solo contendré mi furia ancestral si Lena acaba con Alec XDDDDD

    SIGUIENTE!!!!!!! YA!!!!!!!!!

    [Fundadora del Club: #Yo también creo que podríamos hacer una masacre con los putones del Medallón del Brujo#] XDDDDDD

    Y para cuándo veremos amor entre Camp y el Dr?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. QUÉ HERMOSURA ARMA *.*
      Ve, Kaila, ya tardas.
      *Alec aparece* A: siiii, veeee

      Lena y Rob andan por el cuartel de los guardianes acuchillando a Amy (que se que te gusta). Mirandose a los ojos... etc., etc.

      Y si no... POCALIPSIS NOW

      =x= ese club... es para sentirse alagada? A ver, están: Nicole, Kaila, Amy... y otras cuantas. Sí que ahí unas cuantas... ¡¡tengo que meter más chulos e hijos de puta!! (SIGO SIN SABER CÓMO TOMARMELO)

      Ojala pronto. Yo también quiero momentos Frog, no me hartaría, pero la historia va de Alec :S

      Eliminar
    2. Mirándose a los ojos!?!?!?!?!??! Quiero un capítulo entero para Lena y Rob (SÍ, OTRO JAJAJAJAJA) Bueno, si tal medio. ¡Pero es imposible! (Eres demasiado maligna) así que quiero ver celos por parte de Alec al ver a Lenica-bonica con Rob *3*
      OHHHH CLARO QUE ES PARA SENTIRSE ALAGADA :') Ese sentimiento de odio que tengo hacia las guarrillas putoncicas que creaste no me lo suelen sacar muy a menudo XDD ¡SÍIII! ¡QUIERO CHULOS HIJOS DE PUTA! :D (¿Por qué sueno como una loca?)

      Molaría esta situación:

      -Campbell en peligro
      -Alec intenta salvarla, pero alguien se lo impide, le obstaculiza el camino lo que sea..
      -¡APARECE EL DR! (OMG)
      -Salva a Camp y se la lleva a parte para curarle las heridas mientras Alec se encargar de cargarse al resto XDD (Siempre le dejan el trabajo sucio)
      -Camp y el Dr tienen una escena súper potita

      Veamos, remodelación de cómo me gustarían que fueran las parejas finales del libro:

      -Lena con Alec (¿O con Rob? NO SÉ T_T Cualquier opción me satisface XD)
      -Amy con Kaila en una guillotina sangrienta :')
      -Camp con el Dr <3
      -Nicole NO VUELVE A APARECER, ale, esa no tiene final porque a nadie le importa :')
      -Cristofino con C.Lence JAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAAJAJJAAJ LOL Sería épico.
      -El padre de Rob se divorcia del incordio de su madre, le quitan todo el dinero y la convierten en vagabunda.

      JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA Sí...ya...me voy... T_T



      ¡¡¡¡¡¡TE ADORO!!!!!!! :D

      Eliminar